Ciudades importantes

El Cairo : Capital de Egipto y la mayor ciudad de África y Oriente Medio. Sus más de dieciocho millones de habitantes convierten a esta metrópoli en un hormiguero diario que abarrota sus calles. El Cairo es una ciudad misteriosa, con un encanto especial. Desde el amanecer hasta la puesta de sol, el murmullo de la ciudad se entremezcla con el canto de los almuédanos que llaman a la oración desde sus miles de alminares; de ahí que también se le conozca como la “Ciudad de los Mil Alminares”. Su origen se remonta a la época faraónica, pero no fue hasta la invasión persa del año 525 a. de C., cuando comenzó la dominación extranjera que no terminaría hasta la Revolución de 1952. En el 642, Amr Ibn Al As alcanzó el Nilo, donde levantó “El Fustat” (El Campamento), la actual El Cairo. Y es en El Cairo donde todo viajero debe quedar impresionado con sus monumentos y característico ambiente. Así, no hay que perderse el magnífico Museo Egipcio, la Mezquita de Mohammad Ali en la Ciudadela de Saladino, el bullicioso bazar de Jan El Jalily o, cómo no, las imponentes Pirámides de Giza, así como las zonas arqueológicas de Saqqara y Dahshur. Además de todo esto hay que dejarse seducir por sus atestadas calles y disfrutar de la atmósfera cairota, porque quien visita El Cairo está visitando Egipto entero.

Lúxor
: A 730 km al sur de El Cairo. Entre los muchos nombres que ha recibido a lo largo de su historia, destaca el de Tebas, llamada por el poeta griego Homero “La Ciudad de las Cien Puertas”. La parte más encantadora de Lúxor se reparte entre las dos orillas del Nilo, oriental y occidental. Y entre las bellezas arquitectónicas de su pasado, el lado este concentra los maravillosos templos de Lúxor y Karnak. Por el contrario, el lado oeste ofrece los lugares más fantásticos del misterioso Egipto: los templos de Ramsés II, Ramsés III, la reina Hatshepsut y, cómo no, los Valles de los Reyes y de las Reinas, entre otros.
Edfu : A 80 km al sur de Lúxor se halla Edfu, más conocida por los antiguos egipcios como Dyeb y por los griegos y romanos, como Apolinópolis Magna. Su mayor interés turístico recae en su templo, indiscutiblemente el mejor conservado, y uno de los más bonitos del país. Data del año 237 a. de C., cuando Ptolomeo III Evergetes I empezó su construcción.
Kom Ombo : Ptolomeo VI Filométor. A escasos metros de la orilla del Nilo y sobre un pequeño montículo destaca este templo edificado durante el reinado de Está dividido en dos partes, cada una de ellas consagrada a dos tríadas de dioses. La de la izquierda a la compuesta por Sobek (el dios cocodrilo), HathorTasenetnofret (la diosa hermana) y Panebtawy (el (su madre) y Jonsu (su hermano). La otra zona, la de la derecha, a la tríada de Horus, señor de los dos países).
Asuán : Es la ciudad más importante del Alto Egipto. Se halla a unos 885 km al sur de El Cairo y 213 km de Lúxor, en la orilla derecha del río, cerca de la primera catarata del Nilo. El origen de la ciudad se remonta hacia principios del Antiguo Imperio (2575-2143 a. de C.). La ciudad de Swenet (mercado), como se llamaba en egipcio antiguo, fue el principal centro de intercambio de productos como especias, ébano, marfil, etc., sirviendo de paso al tráfico fluvial que comunicaba Egipto con Nubia. También era conocida por ser el lugar de donde se extraía el granito para la construcción de obeliscos, estatuas, etc. Así, Asuán todavía conserva gran parte de su pasado histórico: el Obelisco Inacabado, el hermoso templo de Philae o el de Kalabsha, la isla Elefantina, el jardín botánico de la isla Kitchener, el Mausoleo de Agha Jan, e incluso la moderna Alta Presa y el Museo Nubio.
Nubia y el Lago Nasser : Con la construcción de la presa de Asuán, Nubia dejó de existir. En la actualidad, Nubia solamente conserva su antiguo nombre, pues la mayor parte de su territorio fue anegado por las aguas del lago Nasser. No obstante, y desde mediados de los años noventa, ha vuelto a poder ser visitada a través de los cruceros turísticos que hacen la ruta Asuán – Abu Simbel o viceversa.Este trayecto tiene varias paradas para poder visitar algunos de los templos que fueron salvados de las aguas del lago Nasser con la construcción de la Presa Alta de Asuán. Entre estos no hay que olvidarse de Abu Simbel, Wadi El Sebua, El Maharraka, etc., etc.
El Mar Rojo : Con una superficie de casi 470.000 km², sus aguas llegan hasta países como Egipto, Sudán, Etiopía, Arabia Saudí y Yemen. El norte está dividido por la península del Sinaí, en los golfos de Suez y Aqaba. El canal de Suez conecta el mar Rojo con el mar Mediterráneo. Pero el mar Rojo es conocido por sus cristalinas aguas y por sus hermosos arrecifes de coral, un verdadero paraíso para los buceadores. Y así, entre tanta belleza han surgido modernos complejos turísticos, ideales para pasar unas vacaciones a orillas de la playa y con todo tipo de instalaciones. Entre estos destacan Hurghada y Sharm El Sheij, éste último en el extremo sur de la península del Sinaí.
La Península del Sinaí : Se halla entre los golfos de Aqaba y Suez, limita al norte con el mar Mediterráneo, y al sur con el mar Rojo. La mayor parte de la población es de origen beduino. Desde la época faraónica el Sinaí fue el lugar del que se extraían las piedras preciosas y minerales como la turquesa, el cobre, el oro, etc. Pero el mayor interés del Sinaí se centra en sus limpias playas, sus bellas y altas montañas, y el monasterio de Santa Catalina.
Los Oasis Occidentales : En lo más profundo del desierto occidental de Egipto se esconden cinco de los oasis menos visitados y sin embargo más interesantes. Y es que ya desde los tiempos faraónicos fueron utilizados como lugar de paso para las caravanas que se dirigían hacia el sur de África. El más próximo a la capital egipcia es el oasis de El Bahareya, que se encuentra a casi 450 km, al que le sigue, un poco más al sur, la provincia de El Wadi El Guedid o Valle Nuevo, que alberga los oasis de El Farafra, El Dajla y El Jarga. Siendo el último oasis el de Siwa, casi pegado en la frontera de Libia, a unos 1.000 km de El Cairo. Todos estos lugares son perfectamente dignos de una visita. Por ello son muchos los programas que Nubia Tours organiza, sobre todo en circuitos aventura
Menfis y Saqqara : Situada a unos 25 km de El Cairo, Saqqara fue la mayor necrópolis del país, donde el faraón Zoser (III dinastía) edificó la primera pirámide de Egipto, hoy conocida como la “Pirámide Escalonada”. A continuación nos dirigiremos hacia Menfis, la capital del Imperio Antiguo. Aquí todavía se conserva un coloso tumbado de Ramsés II y una Esfinge de Alabastro.
El Cairo : Salida hacia el Museo Egipcio de Antigüedades, donde vsitaremos los mayores tesoros del faraón Tut-ankh-amon y las mejores piezas arqueológicas del Antiguo Egipto, nos dirigiremos hacia la Ciudadela de Saladino, donde visitaremos la Mezquita de Mohammad Ali. Tras el almuerzo visitaremos el mayor zoco de Egipto, el conocido bazar de Jan El Jalily, donde podrán realizar las características compras. Regreso al hotel.
Alejandría : Es la segunda ciudad del país, más conocida como la “Perla del Mediterráneo”, está situada a 220 km al norte de El Cairo. La primera visita serán las catacumbas de Kom El Shogafa, para continuar hacia la Columna de Pompeyo y la fortaleza de Qait Bey, emplazamiento del antiguo faro de Alejandría. La siguiente parada será en la mezquita de Sidi Abu El Abbas El Mursi. Tras el almuerzo visitaremos los jardines del palacio de Montazah. Regreso a El Cairo.
Abu Simbel : A solo 50 km de la frontera sudanesa y a 290 km al sur de la ciudad de Asuán, el faraón Ramsés II levantó su mayor templo junto a otro de menor envergadura para su esposa preferida, la reina Nefertari. Con la construcción de la presa de Asuán estos templos y otros muchos iban a quedar sumergidos bajo las aguas del lago artificial Nasser. Entonces Egipto hizo un llamamiento mundial a través de la UNESCO, para la salvaguarda de estos templos. Fueron muchos los países que intervinieron en el traslado, entre estos España, a la que Egipto donó el templo de Debod, hoy en Madrid. Gracias a esta colaboración, los templos de Abu Simbel han podido salvarse y hoy podemos admirar la obra faraónica del pasado Egipto junto a la capacidad de la técnica moderna. Existen dos modos para realizar esta fantástica excursión, ambos desde la ciudad de Asuán, a 980 km al sur de El Cairo. La manera más habitual es en avión, en la que solo se emplea ½ hora para llegar a los templos; con una visita de dos horas. El otro modo es en autobús, para el que hay que levantarse sobre las 3:00 hr de la madrugada. Se llega alrededor de las 7:30 hr., y se emplean dos horas en ver los templos. Después nos esperan otras 3 ½ hr., para regresar a Asuán (13:00 hr); esta última manera solamente se permite si la carretera está abierta.